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¿Acaso en verdad se vive en la tierra?

No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.
Aunque sea jade, se rompe.
Aunque sea oro, se hiende,
y el plumaje de quetzal se quiebra.
No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.

Netzahualcóyotl de Texcoco


10 de agosto de 2011

Morfología de paisaje

Permanece entre los árboles del tiempo cabeza abajo,
en el suelo desecha manzanas de color maduro,
escoge una rota,
donde habita el gusano.

La hierba redunda caricias en los patios interiores
de las casas de agua.

Mírame los ojos, cuando engañan, dicen ellos,
con tus manos criminales ajustándose el silencio
a la carne bifurcada en los paseos corpóreos.

Canta una abeja y el aire sopla peces de lluvia.

Se sujeta los cabellos con heridas de rachas
de poniente austral y en ese instante
se escucha un zureo en la noche de afuera.

Las espadañas se cimbrean en alta mar,
entre las voces de los suicidas
y sus vírgenes dedos.