cabecera

¿Acaso en verdad se vive en la tierra?
No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.
Aunque sea jade, se rompe.
Aunque sea oro, se hiende,
y el plumaje de quetzal se quiebra.
No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.Netzahualcóyotl de Texcoco
4 de agosto de 2011
Tú me llamas
Tú me llamas,
yo acudo al beso que lame las paredes;
es imposible, o casi ficticio
volver a darles otra mano,
que no mienta.
Me he bañado los pies
en agua de rosas marinas
y lunas de cobre.
Penetrar hacia abajo
es encontrar heurísticas en los bolsillos,
o un símil de agujero
por el que se deja ir la muerte.
En el edén siempre hay animales en cuclillas;
agazapados tras el aliento de las palmeras
no dudan en abalanzarse sobre los vértigos
que despiertan bajo las dunas del oleaje.
