Tú siempre tan de ti
y yo tan mía
con tus zapatos grises
con mis tobillos negros
en el suelo que agreden
y este poema
poema de nosotros
no nuestro
sino de nunca nos
y los huesos allá en lo oscuro.
La trampa de las uñas
utiliza su lengua
para encontrarnos sólo,
el idioma es el mismo
y la noche del pájaro
la coartada en su deseo.