Vámonos hasta lejos,
a distanciar montañas y ciudades,
con la arena en la mano
y un ojo en el destino
vamos a pronunciar gaviota
entre palabra y viento.
Abril es un océano
y tiene roto el nombre
por golpear el frío el sueño
renunciando al amor
quien no siente las lágrimas
y construye la ola
con fuego moribundo.
Mirando lo imposible
sé de tu agua tibia y roja,
sé pensarte en tu isla mientras llueve
y el alma sueña
cobijada en el gesto de la noche.
Vámonos en silencio
a sembrar árboles
alrededor del daño gris,
sus flores de mañana
serenarán las grietas de tu herida.
A Juan Sebastian R. M.
24 de abril, 2013
24 de abril, 2013
Música: Bu ert solin
Olafur Arnalds
