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¿Acaso en verdad se vive en la tierra?

No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.
Aunque sea jade, se rompe.
Aunque sea oro, se hiende,
y el plumaje de quetzal se quiebra.
No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.

Netzahualcóyotl de Texcoco


11 de febrero de 2015

Te han encontrado







Te han encontrado con la araña
y estabas en cuclillas frente a la sombra azul.
Estabas con las piedras en la boca,
les enseñabas de los verbos
su principio de enjambre.
Te encontraron con la ignorancia
antes de amanecer la sombra
o de llevarte el sueño
hacia la idea de los pájaros.

Te columpiabas en la orilla
de una casa nocturna,
insistías en hacerle el amor.
Porque de esa manera extraña
el secreto te envuelve.

Has soltado la lluvia en el poema
-pobre poema inmaculado-,
y un animal mancilla su esqueleto.

Te han encontrado con los hijos
de los números rojos.
Estabas en el borde del violeta,
con una mano llorabas dos labios
y lo pensaste todo alrededor
anónimo en su jaula.
Te han encontrado dentro
y también fuera del océano.

Has hecho leña de tu vientre
y te comiste sus manzanas
con el gusano.
Una sola raíz hunde la tierra,
una sola te dice.

Te han encontrado lejos.
Apenas una pluma.